El 20 de abril de 1920, en plena implementación de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria, el filántropo Marcial Martínez de Ferrari donó parte del fundo La Serena para fundar una escuela rural en lo que hoy es la comuna de El Bosque. Así nació la Escuela Rural N.º 11, conocida como Quinta “Marcial Martínez”, con un enfoque agrícola y comunitario.
Este establecimiento recibió a hijos de inquilinos y familias obreras del sector, promoviendo un aprendizaje práctico y autosuficiente: trabajo con animales, cuidado de huertos escolares y talleres de carpintería y economía doméstica. Durante la cosecha, los estudiantes recogían duraznos y damascos del huerto, repartiendo los frutos en ronda con justicia y orgullo. Al llegar a casa, mostraban emocionados los frutos de su trabajo.
“Esto lo sembré yo, esto lo coseché yo”, recordaba el hijo del profesor Aníbal Morales en entrevista realizada en 2023, sintetizando una experiencia educativa profundamente significativa.
Entre 1940 y 1944, la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales reconstruyó el edificio bajo la dirección del arquitecto José Aracena, según sus registros. En este periodo también comenzó a aplicarse el Decreto Supremo N.º 3.143, que establecía que los directores debían residir en la escuela. Así lo hizo el profesor Aníbal Morales, primer director residente, quien entre 1944 y 1954 lideró con compromiso el aula y la comunidad.
Marcial Martínez falleció el 16 de agosto de 1950, mientras Chile avanzaba en un proceso de urbanización que transformó esta escuela rural en un establecimiento urbano que concluyó entre 1952 y 1954.
Hoy, en ese mismo lugar, se levanta la Casa de la Cultura Anselmo Cádiz, guardiana del legado de una escuela que sembró dignidad, identidad territorial y vocación pública.
“Donde hubo una escuela que enseñó con el surco y la palabra, floreció una comunidad que nunca olvidó su origen.”










