La plaza, que sirve como entorno inmediato a la Escuela Paul Harris, fue intervenida con el objetivo de fortalecer la vida comunitaria, mejorar la conectividad peatonal y ofrecer un lugar de calidad para el encuentro, el juego y el descanso de vecinas, vecinos y estudiantes. “Queremos que este espacio se convierta en uno universal, donde todos los vecinos puedan disfrutar de los juegos, las áreas verdes y se sientan seguros. Es un lugar para la diversión, el descanso y la convivencia familiar”, expresó el alcalde Manuel Zúñiga, quien además adelantó el compromiso municipal de recuperar próximamente la multicancha aledaña, actualmente deteriorada.
La obra consideró criterios de accesibilidad universal, con caminerías renovadas y mejoradas que ordenan los recorridos y facilitan el desplazamiento seguro —especialmente para estudiantes y personas con movilidad reducida—, aunque se han identificado observaciones respecto a la ubicación de algunos árboles que limitan el tránsito de sillas de ruedas, las cuales ya fueron elevadas al área de Medioambiente para su revisión.
En materia ambiental, la intervención priorizó la sustentabilidad: se mantuvieron especies arbóreas existentes y se incorporaron nuevas plantaciones de árboles, arbustos y cubresuelos de bajo consumo hídrico, lo que mejora el drenaje, optimiza el uso del suelo y reduce las necesidades de mantención a largo plazo. Además, se instaló un toldo tipo vela de 10 x 10 metros que brinda sombra y confort durante los días de alta radiación.
Para potenciar el uso comunitario, se incorporaron dos nuevos juegos infantiles y nueve luminarias LED ornamentales sobre postes de 5 metros de altura, permitiendo el uso seguro del espacio en horario nocturno. Estos elementos, junto con el paisajismo renovado, mejoran significativamente la imagen urbana, el microclima y la identidad del lugar como área verde de calidad.
La inauguración contó con la presencia del alcalde Manuel Zúñiga, el concejal Rafael Valenzuela, el director de Dideco, Rodrigo Quiroz, la directora de Seguridad y Convivencia, Sandra Mutis, el director de la Escuela Paul Harris, José Nazar, y la presidenta de la Junta de Vecinos Santa Elena II, Ruth Poblete, además de representantes de comités de seguridad, clubes deportivos, cuerpos de delegadas de manzana y numerosas familias del sector.
Sin embargo, autoridades y vecinos reconocieron desafíos que aún persisten: el uso inadecuado del espacio ya provocó daños en uno de los juegos infantiles —ya reparado—, y la instalación recurrente de personas en situación de calle requiere gestión constante por parte del equipo de Seguridad y Convivencia. Asimismo, la multicancha sin uso ni administración se ha convertido en un foco de incivilidades que afectan la seguridad en el acceso al colegio, motivo por el cual su recuperación es una prioridad inmediata.
Pese a estos retos, la inauguración de la Plaza Paul Harris simboliza el poder de la co-construcción entre municipio y comunidad. “Esta plaza es el resultado del trabajo conjunto, del diálogo y de la organización vecinal que ha ido fortaleciéndose en el tiempo”, destacó el alcalde, reiterando el llamado a cuidar, apropiarse responsablemente y vigilar colectivamente este nuevo espacio público.









